Pajaritas
Las calles de París no dejan de sorprendernos por la variedad de “looks” con estilo. ¿Americana de cuadros con pajarita? Pues sí, funciona. Emmanuel, es ” merchandising” de Chanel, y viste chaqueta de Zara, pantalones pitillo de Nina Ricci, zapatos oxford de Heshung, y pajarita “vintage”.
En España Jarabowtie ha recuperado este complemento, hasta ahora poco habitual, pero con larga tradición en otros países. Desde hace un par de temporadas, la firma de pajaritas de Miguel Jarabo es uno de los éxitos del showroom del Cibelespacio, -organizado de forma paralela a Cibeles Madrid Fashion Week. Los divertidos estampados de animales, formas reversibles, y hasta ranitas de bebés con la pajarita a juego con la de los mayores, han conquistado a los asistentes. Jarabowtie vende también en Berlín, en la tienda de los diseñadores españoles Potipoti.
Nos vamos se “shopping” a buscar pajaritas. ¿Cuál es tu preferida?
Foto: © Angélica Dass



























3 Comentarios
Rossi Ferro
Me encantan las pajaritas como complemento para los caballeros también las corbatas le da un toque de elegancia . Las pajaritas que se ven aqui son para todos los gustos y el caballero que se ve aqui tiene mucho estilo es muy tradicional pero con estilo muy moderno Bravo!!! los jovenes caballeros deberían vestirse un poco mejor. No me gustan cuando los hombres se visten que parecen que van a una fiesta de disfraces al igual que las mujeres.
Nathalie
Magui siempre has tenido un estilo rompedor y muy tuyo y siempre lo has llevado con mucha clase! You’re so SMART ! Besos
mariana
Pasan los años y los siglos, y la ropa de los hombres sigue igual, sin variantes, la chaquetita, la corbata, ahora otra vez ese moño que en España llaman pajarita y que a mi juicio es un accesorio demodé, antiguo, fíjense con detenimiento, que ridiculiza el aspecto de cualquier caballero, aunque sea George Clooney. Por favor, señores modistos, cambien esa indumentaria de los varones, impongan una chaqueta diferente, camisas de otro tipo, algo más relajado y adecuado a los tiempos que vivimos pero que a la vez sea elegante.