Patricia Fernández y viste un total look de Zara compuesto por pelliza de piel vuelta, bailarinas y minifalda. El anillo y la pulsera son de Pandora. Lo que nos ha llamado la atención es la falda de lentejuelas con estampado folk.

Curiosamente la palabra lentejuela es un diminutivo de la palabra lenteja, un parentesco “poco glamuroso” para describir uno de los abalarios más llamativos, y en muchas ocasiones, más lujosos del textil. En ocasiones esta pequeña “lenteja” puede tallarse con caras, como las de un diamante para incrementar sus efectos al entrar en contacto con la luz. En francés, se denomina”paillette”, una expresión habitual en la prensa especializada en moda.

Según el diccionario de la Real Academia, la lentejuela es “una plancha, pequeña y redonda, de metal u otro material brillante, que se cose en los vestidos como adorno“. Los diseñadores han profundizado en su confección y posibles aplicaciones, pasando a ser un protagonista más, no sólo en las colecciones de alta costura, donde ya ocupaba un lugar privilegiado, sino también en el pret-a-porter.

Las lentejuelas aportan brillo, textura, y una caída con peso que da prestancia al tejido y logra que se ajusten a la forma del cuerpo. Tradicionalmente las hemos visto en trajes de noche y ceremonia pero en la actualidad han pasado a ser un “lujo” de todos los días. Las vemos en bailarinas, en tops formando un dibujo o en bolsos.